Una agotadora sexta etapa

La organización del Dakar prometía que, posiblemente, esta etapa iba a ser la más dura de esta edición y la realidad no defraudó las expectativas. Los participantes tuvieron que recorrer 501 Km de enlace antes de llegar al inicio del tramo cronometrado de 317 Km. Un trayecto que, para mayor complejidad, comenzaron en medio de una tempestad de arena.

La especial se inició a nivel del mar. Después, fue subiendo poco a poco por las Dunas de Tanaka para luego ir descendiendo por el lado opuesto, por una zona de pistas pedregosas que hace difícil la navegación por los valles de San Juan de Marcona.


Tantos kilómetros de enlace implican que el comienzo de la especial tenga lugar en las horas centrales del día, cuando el Sol ya ha tenido tiempo de calentar la arena y ésta ya se ha tornado más blanda y quebradiza.


Parte de la jornada se solapaba con una zona ya recorrida en la tercera etapa, algo que no ha gustado a bastantes participantes. Seguramente es uno de los inconvenientes de que el Dakar discurra íntegramente por Perú.

Además de conseguir recorrer la etapa al completo, Jordi Celma ha tenido que asistir a multitud de equipos a los que da soporte el PBX Dakar Team. Como consecuencia, ha llegado al Vivac a las tres de la madrugada. Un día agotador que, como nos comentaba el propio Jordi a primeras horas de la mañana, no hubiera podido acabar si no hubiera sido por el tremendo esfuerzo de su tripulación.


Finalmente, desde Palibex queremos animar a Lorenzo Santolino, que estaba cuajando una impresionante primera participación en el Dakar -iba primero en la clasificación de rookies en moto- pero ha tenido que abandonar la competición tras sufrir un accidente y ser evacuado en helicóptero. Al final, parece que todo ha quedado en un gran susto y unas costillas fracturadas, además de la conmoción inicial del golpe.

¡Seguro que el próximo año lo conseguira!